El secretario general de la Asociación de Docentes de la Universidad Nacional de Misiones (ADUNaM), Rubén Stasuk, describió la realidad que atraviesan los profesionales de la educación superior en la provincia, pero que también se replica en otras casas de estudio del país.
“Nosotros seguimos solicitando que el gobierno cumpla con la cautelar que está firme, porque la Corte Suprema así lo ha decidido”, remarcó.
La falta de recomposición salarial impacta de forma directa en la vida cotidiana de los trabajadores de la educación, quienes registraron un retroceso marcado en sus ingresos durante el último año. Para graficar la gravedad de la situación, el referente de ADUNAM detalló el desfasaje acumulado: “Necesitamos que se cumpla ya la ley, porque así lo establece la Justicia y esto involucra a todos los trabajadores, en este caso particular con un incremento de casi un 30% sobre el sueldo de junio”.
Según los cálculos del gremio, la pérdida del poder adquisitivo es aún mayor si se toma como referencia el escenario actual. El dirigente gremial señaló que la inflación desbordó por completo las paritarias sectoriales y deterioró la economía familiar.
“A diciembre del año pasado habíamos calculado que habíamos perdido ocho sueldos con respecto a la falta de actualización con la inflación. El tema es grave. Perder ocho sueldos en dos años y pico no es cosa menor”, lamentó.
El impacto del pluriempleo en la calidad académica
Esta depreciación de los ingresos obligó a que muchos profesionales de la educación superior busquen alternativas laborales informales o secundarias para llegar a fin de mes, lo que afecta el tiempo dedicado a la investigación y la preparación de clases.
Stasuk lamentó que profesionales altamente calificados deban recurrir a otras actividades para subsistir: “Esto obligó a que muchos docentes tuvieran que realizar otro tipo de actividades. Nosotros hablamos del pluriempleo, docentes que de repente están capacitados, que se formaron en carreras de posgrado, que son magíster, especialistas, doctores, y que hoy, en muchos casos, tienen que buscar alternativas como incorporarse a las aplicaciones que tiene que ver con la movilidad de las ciudades, para reforzar su ingreso”.
El referente del sector de los docentes universitarios misioneros remarcó que esta situación no se limita a casos aislados dentro de las facultades de la provincia: “No es uno o dos, cada vez uno escucha y sabe que son más los docentes que están trabajando algunas horas por día (en aplicaciones de movilidad) para garantizar el plato de comida que necesitan”.
Por otro lado, desde el sindicato cuestionaron el argumento oficial sobre la escasez de recursos para financiar el sistema de educación superior. Stasuk hizo hincapié en que el reclamo no exige partidas extraordinarias, sino mantener el valor real de los fondos asignados: “Nosotros no estamos pidiendo que se amplíe, sino que se actualice. No estamos pidiendo que amplíe un porcentaje mayor”, aclaró.
Ante la falta de respuestas concretas y tras el paro total realizado recientemente, los docentes preparan una nueva huelga para la próxima semana, que paralizará las actividades en la Universidad Nacional de Misiones.
El dirigente gremial concluyó que la protesta es la última alternativa disponible para visibilizar el reclamo: “Nosotros apelamos a esta medida de acción directa porque es la última carta que tenemos para hacernos oír y para que el gobierno cumpla para que las universidades funcionen normalmente”, manifestó.