El Gobierno de Jorge Macri dio el paso definitivo para entregar el gerenciamiento del Canal de la Ciudad a una empresa privada. Una resolución firmada este viernes por el jefe de Gobierno y publicada en el Boletín Oficial adjudicó por cinco años la operación de la señal a Cale Group Media, la empresa del empresario Augusto Marini, que ofreció pagar un canon mensual de $50 millones.
La adjudicación formaliza la preselección anunciada en junio y deja a Cale Group a las puertas de desembarcar en la televisión tradicional. Marini es el empresario que controla los canales de streaming Blender y Carajo, donde en éste último tiene como socio a Daniel “Gordo Dan” Parisini, uno de los referentes del espacio libertario.
La resolución firmada por Macri establece que Cale Group se queda con el Renglón 1 de la licitación, correspondiente al Canal de la Ciudad, por un plazo de cinco años y con un canon mensual inicial de $50 millones. La otra empresa que compitió, Argentinos Media, ofreció $15 millones.
Pero el cambio de manos todavía no se concretará de inmediato. La adjudicación ya está firmada, pero falta formalizar el contrato y entregar efectivamente el canal.
“Una vez adjudicada la concesión, el próximo paso es la formalización del contrato”, explicaron a Clarín fuentes del Gobierno porteño. El pliego establece que el contrato debe firmarse dentro de los diez días de notificada la adjudicación, pero las autoridades de la Ciudad decidieron ampliar ese plazo para “organizar una transición que garantice la continuidad de la señal”.
Según las mismas fuentes, el contrato se firmaría a fines de octubre, junto con el Acta de Inicio del servicio. Ese documento formalizará la entrega del canal y marcará el comienzo efectivo de los cinco años de concesión.
La Resolución firmada por Macri fue dictada un mes y medio después de que la Comisión de Evaluación de Ofertas propuso preadjudicar el canal a Cale Group. En la nueva disposición se establece además que la empresa de Marini deberá integrar la garantía de cumplimiento del contrato dentro de las 24 horas posteriores a su formalización.
Qué pasará con los 150 empleados
Mientras se define el traspaso, queda abierto uno de los principales interrogantes de la nueva etapa. Qué ocurrirá con los aproximadamente 150 trabajadores que actualmente tiene el Canal de la Ciudad, entre periodistas, técnicos y personal administrativo.
El Gobierno porteño ya comenzó a mantener reuniones con el personal para explicarles el nuevo escenario. A los empleados de planta permanente se les ofrece la posibilidad de ser reubicados en otras áreas de la administración porteña, mientras que la mayoría de los contratados no tendría garantizada su continuidad.
La situación laboral se cruza con el proyecto que prepara Cale Group para la señal. Fuentes de la empresa explicaron a Clarín que la intención es modificar la programación y darle al canal una mayor proyección.
“Vamos a arrancar de cero. El proyecto es que el canal tenga proyección internacional, con la cobertura de las actividades culturales y de negocios en la ciudad de Buenos Aires”, señalaron fuentes de Cale Group.
“Ya presentamos un proyecto de programación, con el tipo de programas que habría en cada horario, a nivel de formatos”, agregaron esas fuentes.
La compañía tampoco plantea trasladar directamente al Canal de la Ciudad los contenidos de sus otros medios. “No haríamos sinergia con los contenidos de Blender y Carajo, pero usaríamos la parte administrativa, legal y comercial de Cale Group, para no duplicar estructuras”, señalaron desde la empresa.
El Canal de la Ciudad cuenta actualmente con unos 150 empleados y funciona como la señal televisiva del Gobierno porteño. La señal nació en 2003 como Ciudad Abierta y fue relanzada en 2016 con su denominación actual, durante la gestión de Horacio Rodríguez Larreta.
Las radios quedaron afuera
La licitación que resolvió Jorge Macri no contempla solamente al Canal de la Ciudad. También incluye un segundo renglón para el gerenciamiento de las radios porteñas, La Once Diez (AM 1110) y La 2×4 (FM 92.7).
Ese Renglón 2 fue declarado desierto. Pero las fuentes del Gobierno porteño aseguran que insistirán con su intención de dar en concesión a manos privadas también las radios públicas de la ciudad de Buenos Aires.
La situación de las radios tiene además un componente regulatorio particular, porque se trata de servicios que utilizan frecuencias del espectro radioeléctrico y cuya regulación corresponde al Estado nacional a través del Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM), que se opuso desde un principio a este proceso encarado por el jefe de Gobierno porteño.
De esta manera, el Canal de la Ciudad es el único de los medios públicos que, antes de fin de año, tendrá un operador privado.
La Resolución de Macri deja expresamente establecido que la operación se entrega en concesión, pero no implica la venta del canal. La Ciudad mantiene la propiedad de la señal y sus activos, mientras que Cale Group tendrá a su cargo el gerenciamiento durante cinco años, a cambio del canon ofrecido.
El nuevo desembarco de Marini
La adjudicación representa un nuevo paso en la expansión de Marini en el negocio audiovisual. Su empresa ya controla Blender y Carajo y ahora sumará una señal de televisión tradicional bajo su gestión.
Para el proyecto porteño, Marini incorporó a Liliana Parodi, ex gerenta de Programación de Grupo América, quien encabeza el equipo audiovisual de Cale Group y participó del diseño de la propuesta presentada en la licitación.
Marini viene del sector agroindustrial bonaerense de General Las Heras. Su padre, Omar Marini, fundó en los años 90 Agroindustrias Baires, la empresa que creó la marca de alimentos para mascotas Kongo. La familia vendió la compañía en 2011 y, a partir de entonces, el joven empresario tomó el control de los negocios familiares.
Con ese capital, Marini diversificó sus inversiones y se metió en distintos sectores, desde la energía hasta los medios de comunicación. Pero no abandonó el rubro que marcó sus comienzos. En 2015 lanzó Mon Ami, una línea premium de alimentos para mascotas elaborada con ingredientes aptos para el consumo humano.
Después amplió sus negocios en Misiones, donde ingresó al área de salud con Alegramed, una plataforma de telemedicina, y desarrolló proyectos de energía solar. Su actividad quedó ligada a su vínculo con Carlos Rovira, enfrentado ahora al gobernador Hugo Passalacqua. En medio de esa interna, la Provincia decidió reemplazar Alegramed por una aplicación propia que está en pleno desarrollo, lo que implica en pocos meses más el final del contrato provincial con la empresa de Marini.
La expansión de Marini llegó además al sector ferroviario, donde compró Motora a una empresa rusa. La compañía se dedica a la reparación, el mantenimiento y el ensamble de trenes. El negocio ferroviario también le permitió acceder a contratos con el Estado nacional. En mayo, Trenes Argentinos adjudicó a Motora una compra de repuestos para locomotoras y coches de la línea San Martín por US$ 3,8 millones.
A esa expansión se sumó el negocio de los medios. Marini controla Blender y Carajo y ahora busca llevar esa experiencia al Canal de la Ciudad. El desembarco se producirá en dos etapas. La primera ocurrió este viernes, con la adjudicación firmada por Jorge Macri. La segunda será a fines de octubre, cuando se formalice el contrato y se firme el Acta de Inicio que entregará el canal a Cale Group.
Hasta entonces, la incógnita no estará solamente en la nueva programación. También quedará por resolver qué sucederá con los 150 trabajadores que hoy forman parte de la estructura del canal público porteño y si la Justicia aceptará alguno de los pedidos que hicieron dirigentes de la oposición y de los trabajadores para bloquear esta transferencia a Cale Group.