Argentina perdió terreno en el turismo internacional: recibió 5,68 millones de visitantes en 2025 y quedó detrás de Brasil, Colombia y Chile

7 Min Read
Argentina perdió terreno en el turismo internacional: recibió 5,68 millones de visitantes en 2025 y quedó detrás de Brasil, Colombia y Chile

El turismo receptivo cayó un 14% durante 2025, mientras aumentaron con fuerza los viajes de argentinos al exterior. El país perdió el liderazgo regional y cerró el año con un déficit turístico récord de US$7.221 millones.

El turismo receptivo argentino sufrió un fuerte retroceso durante el gobierno de Javier Milei. En 2025 llegaron al país 5,68 millones de turistas internacionales y Argentina registró la cuarta mayor caída porcentual entre los destinos que informaron datos al Barómetro de Turismo Mundial de ONU Turismo. Además, perdió el liderazgo regional que había sostenido durante años: Brasil, Colombia y Chile recibieron más visitantes.

La caída de las llegadas alcanzó el 14% durante 2025 y coincidió con un movimiento inverso del turismo emisivo. El gasto de los argentinos en el exterior creció un 54,7% y llegó a aproximadamente US$12.100 millones. Como consecuencia de la diferencia entre los dólares que ingresaron por los visitantes extranjeros y los que salieron por los viajes de residentes, la balanza turística terminó con un déficit récord de US$7.221 millones.

Según los datos del Indec citados por Infobae, el turismo receptivo generó US$4.852 millones durante 2025, mientras los argentinos gastaron US$12.072 millones fuera del país. El saldo negativo superó incluso el anterior récord registrado en 2017, cuando el rojo había alcanzado los US$6.008 millones.

Un retroceso que excede la coyuntura

La situación, sin embargo, no comenzó en 2025. El desempeño del último año profundizó una tendencia que se arrastra desde hace más de una década. Mientras el turismo internacional y otros destinos latinoamericanos ampliaron su volumen de visitantes, Argentina perdió participación relativa y quedó rezagada frente a mercados que anteriormente recibían menos turistas.

En el año 2000, el país percibía ingresos turísticos similares a los de Nueva Zelanda y República Dominicana, y superiores a los obtenidos por Filipinas, Colombia y Brasil. Actualmente, Argentina se encuentra por debajo de todos ellos, un dato que refleja una pérdida de competitividad acumulada durante aproximadamente dos décadas.

El retroceso también aparece cuando se compara la evolución argentina con otros países. Los datos difundidos por La Nación muestran que Argentina se ubicó cuarta entre las mayores caídas porcentuales de turistas durante 2025, con un descenso del 14%, detrás de Lesoto, Islas Marianas del Norte y Camboya. De esta manera, el país quedó entre los destinos con peor desempeño dentro de los relevados por el organismo internacional.

El peso del turismo en la economía argentina

Otro indicador que muestra el rezago es la participación directa del turismo en la economía. El PIB turístico representa alrededor del 1,7% del producto argentino, lo que coloca al país en el puesto 110 entre 125 economías relevadas. La diferencia es significativa frente a Uruguay, donde la actividad alcanza aproximadamente el 8,9%.

A pesar de ese peso relativamente bajo, el sector mantiene importancia como generador de divisas. El problema aparece tanto en la cantidad de visitantes que llegan como en la capacidad de transformar ese flujo turístico en mayores ingresos y actividad económica.

La comparación histórica muestra que Argentina tuvo una posición mucho más relevante en el turismo internacional. A fines de la década de 1980 llegó a concentrar cerca del 0,9% de las llegadas mundiales, mientras actualmente su participación ronda nuevamente el 0,4%. La pérdida de terreno ocurrió mientras otros países de América Latina ampliaron su conectividad, infraestructura y oferta turística.

Un país más caro en dólares

Uno de los factores que incidieron durante 2024 y 2025 fue el encarecimiento relativo de Argentina en dólares. La apreciación del peso redujo la ventaja de precios que históricamente había favorecido la llegada de visitantes de países vecinos y, al mismo tiempo, hizo más atractivos los viajes al exterior para los argentinos. Ese comportamiento volvió a reflejarse en el fuerte crecimiento del gasto turístico fuera del país durante 2025.

La relación entre el tipo de cambio y el turismo aparece de manera recurrente en la historia argentina. Cuando el peso se aprecia, aumentan los viajes al exterior y el país pierde competitividad como destino; cuando se deprecia, suele producirse el fenómeno inverso. En ese contexto, la balanza turística fue deficitaria en 42 de los últimos 49 años.

A los factores cambiarios se suman problemas estructurales vinculados con infraestructura, conectividad, promoción internacional y planificación de largo plazo. Referentes del sector turístico también cuestionaron la reducción de la inversión pública destinada a obras y servicios vinculados con la actividad, al considerar que afecta la capacidad de los destinos para competir internacionalmente.

La expresidenta del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC), Gloria Guevara, planteó como uno de los caminos posibles la elaboración de un plan nacional que involucre a todos los actores de la actividad y tome como referencia experiencias aplicadas en países que lograron expandir con fuerza su industria turística.

Los resultados de 2025 profundizaron así una paradoja que Argentina arrastra desde hace años: mientras cuenta con una oferta natural, cultural y gastronómica reconocida internacionalmente, no logró consolidar un crecimiento turístico similar al de sus principales competidores regionales. La caída del turismo receptivo, el aumento de los viajes al exterior y el déficit récord de US$7.221 millones volvieron a poner esa discusión en el centro de la agenda económica.

TAGGED:
Share This Article
Leave a Comment

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *