El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, llegó este miércoles a Misiones para participar de la Asamblea de Gobernadores del Norte Grande y dejó definiciones de fuerte contenido político sobre la situación provincial. Con Hugo Passalacqua como anfitrión, el mandatario salteño expresó un contundente respaldo al gobernador misionero y cuestionó, sin demasiados rodeos, la influencia de Carlos Rovira en las decisiones políticas de la provincia: «Ese es un fantasma, nadie le conoce»
En una de sus frases más picantes, Sáenz sostuvo que “se terminaron los capangas”, en referencia a los liderazgos políticos que, según planteó, pretenden definir desde las sombras el rumbo de una provincia.
El gobernador salteño fue consultado puntualmente por la figura de Rovira y por el rol que mantiene dentro de la política misionera. Su respuesta apuntó directamente al exgobernador y actual conductor político del Frente Renovador de la Concordia.
“Yo acompaño al gobernador que ha elegido la gente. No puedo acompañar a una persona que no conozco”, afirmó Sáenz, en referencia a Passalacqua y a Rovira.
En ese marco, relató incluso una situación que, según contó, refleja el modo en que algunos dirigentes nacionales y provinciales identifican al verdadero poder de decisión en Misiones.
“Los salteños compartimos bloques con los misioneros y me dicen: ‘hay que hablar con el ingeniero’”, contó Sáenz. Y agregó que en una oportunidad le envió un mensaje a Rovira, pero nunca recibió respuesta.
La referencia al “ingeniero” fue utilizada por el gobernador salteño para cuestionar la existencia de un poder político que, según su mirada, opera por fuera de los cargos electivos. “Me parece fundamental este proceso que están viviendo acá, que se democratice de una vez por todas Misiones”, sostuvo.
Sáenz también apuntó contra la falta de presencia territorial de quienes toman decisiones políticas y cuestionó que exista una conducción que pretenda determinar “por teléfono” qué deben hacer los misioneros.
“Yo acompaño a los gobernadores, acompaño a la gente que ha sido elegida por la gente”, remarcó.

Respaldo a Passalacqua y a una eventual reelección
El mandatario salteño fue consultado además sobre una eventual reelección de Hugo Passalacqua y no dudó en expresar su respaldo.
“Yo lo voy a acompañar seguramente si él decide ser candidato, pero más que nada acompaño la decisión de gobernar. El gobernador es él, lo eligió la gente a él”, afirmó.
La definición adquiere especial peso en un escenario en el que el oficialismo misionero comenzó a mostrar señales de reorganización política y a proyectar el escenario de 2027.
Sáenz dejó claro que su apoyo no está condicionado a una estrategia electoral determinada, sino al reconocimiento de la autoridad institucional del gobernador elegido por los misioneros.
“Hay que juntarnos todos y pelear por nuestras provincias”
Las críticas de Sáenz a la política misionera estuvieron acompañadas por un planteo más amplio sobre la relación entre las provincias y el Gobierno nacional.
El gobernador salteño sostuvo que los mandatarios provinciales deben actuar en conjunto frente a las decisiones de Nación que afectan a las economías regionales y reclamó una mirada más federal.
“Nosotros lo que tenemos que hacer es juntarnos todos, reunirnos todos, pelear por los misioneros, pelear por los salteños, pelear por los catamarqueños, pelear por los tucumanos, que tenemos los mismos problemas”, planteó.
En esa línea, cuestionó que los gobiernos nacionales históricamente concentren su mirada en Buenos Aires y el Área Metropolitana.
“Hay que empezar a mirar más para el interior”, reclamó, y sostuvo que muchos funcionarios nacionales toman decisiones sin conocer las realidades productivas de las provincias.
Puso como ejemplo las recientes medidas vinculadas a las barreras sanitarias y advirtió sobre el impacto que pueden tener sobre las economías regionales cuando se legisla “sentado atrás de un escritorio”.

Una definición política que excedió la agenda del Norte Grande
La llegada de Sáenz a Misiones terminó teniendo una fuerte carga política que excedió la agenda institucional de la Asamblea del Norte Grande.
Su respaldo a Passalacqua fue explícito, pero sus cuestionamientos al esquema de poder construido alrededor de Rovira fueron todavía más contundentes.
“Se terminaron los capangas”, resumió el gobernador salteño, en una frase que rápidamente se convirtió en una de las definiciones políticas más fuertes de su visita a Misiones.
En plena discusión sobre el futuro político de la provincia y con la mirada puesta en 2027, Sáenz dejó así un mensaje claro: para él, la legitimidad debe estar en quienes fueron elegidos por los ciudadanos y no en quienes ejercen influencia desde afuera de los cargos institucionales