La confirmación de la visita del Papa León XIV a Córdoba, en el marco de una gira apostólica prevista para noviembre próximo por Argentina, Perú y Uruguay, disparó el recuerdo de la única presencia de un Pontífice de la Iglesia Católica en nuestra provincia, cuando Juan Pablo II pisó tierras mediterráneas hace 39 años, generando una gran movilización popular.
El martes 7 de abril de 1987 fue el día en que el polaco Karol Wojtyla aterrizó en el Aeropuerto Ambrosio Taravella, como parte de un periplo en territorio argentino que duró seis días, abarcó 10 provincias y registró 26 discursos, además de varios kilómetros en el Papamóvil, el vehículo construido para la ocasión en la planta de Renault de barrio Santa Isabel. En Córdoba, el Santo Padre hizo noche en el Arzobispado, luego de una intensa jornada de actividades en Bahía Blanca, Viedma y Mendoza. Al día siguiente, sus actividades se concentraron en la Catedral, con una bendición a personas enfermas, y en la ex Área Material Córdoba, donde ofició una misa ante 400.000 asistentes e hizo una encendida defensa de la familia, en el contexto de un arduo debate por la sanción de la Ley de Divorcio.
Una misa en la cancha de Vélez Sarsfield, con la asistencia de 55 mil fieles, fue la primera actividad masiva que Juan Pablo II realizó durante su estadía en Buenos Aires, el 10 de abril de 1987.
De allí se fue a Tucumán, Salta, Corrientes y Paraná, donde peregrinó durante dos días antes de volver a la Ciudad de Buenos Aires y concentrar allí su agenda del fin de semana, con la única excepción de una escapada a Rosario. Una misa en la cancha de Vélez Sarsfield con la asistencia de 55 mil fieles, en la mañana del 10 de abril, fue su primera actividad masiva en tierras porteñas, donde esa tarde y al día siguiente mantendría sendos encuentros, primero con la comunidad polaca y luego con representantes del empresariado, en otro templo del deporte argentino: el Luna Park. Días atrás, el desembarco del Obispo de Roma en el Aeroparque Jorge Newbery, procedente de Chile, había eclipsado casi por completo la noticia del triunfo del cordobés Juan Domingo ‘Martillo’ Roldán -habitué de las carteleras del templo del boxeo argentino- ante el estadounidense James Kinchen, en el semifondo del histórico combate entre Ray ‘Sugar’ Leonard y Marvin ‘Marvelous’ Hagler, en el Caesars Palace de Las Vegas.
Devenida en pasión de multitudes, la visita papal se ganó la atención de propios y extraños, y terminó condicionando la rutina de los argentinos, incluyendo una de sus manifestaciones más arraigadas: el fútbol. El cierre de la Jornada Mundial de la Juventud y la primera Misa de Ramos de la historia celebrada por un Papa fuera del Vaticano, que concentraron un millón de personas en la Avenida 9 de Julio, obligaron a la AFA a ‘patear’ para el inicio de semana la disputa de una fecha completa del Campeonato de Primera División, incluido el duelo entre River y Boca, que se había garantizado de forma anticipada un millón de australes de recaudación.

Entre sotanas y botas
El duelo entre el equipo dirigido por Héctor ‘Bambino’ Veira, vigente campeón de las Copas Libertadores e Intercontinental, y el elenco conducido por César Luis Menotti, que compartía la punta con Rosario Central a tres fechas de la finalización del certamen, se jugó el lunes 13 de abril en el Estadio Monumental y concluyó 1-1, con goles de Antonio Alzamendi para el Millonario y de Jorge Rinaldi para el Xeneize. Ese mismo día, Instituto y Racing de Nueva Italia empataron sin goles en Alta Córdoba, Talleres igualó 1-1 ante Unión en Santa Fe y San Lorenzo derrotó 4-2 a Platense en el césped del Estadio José Amalfitani, el mismo que tres días antes había besado el jefe de la Iglesia Católica. El inusual superclásico de arranque de semana, que enfrentó a los campeones de México ’86 Oscar Ruggeri y Carlos Tapia y terminó en escándalo y con varios expulsados, fue el principio del fin para las aspiraciones del elenco boquense, que completaría el torneo con una derrota ante Independiente y un empate frente a Instituto, mientras ‘El Canalla’ terminaría cruzando como ganador la línea de meta, luego de un sprint final que incluyó triunfos ante Argentinos Juniors y Unión, y un empate ante Temperley.
El inusual superclásico post-visita papal, que enfrentó a los campeones de México ’86 Oscar Ruggeri y Carlos Tapia y terminó con varios expulsados, fue el principio del fin para las aspiraciones del elenco boquense.
No menos infrecuente, tratándose de aquellos tiempos, resultó la disputa de la antepenúltima jornada de la Primera B Nacional el martes 14 de abril, el día en que Deportivo Armenio estiró su invicto a 32 partidos -había perdido su último partido con Belgrano en Córdoba, en la 8° fecha- y se aseguró la obtención de la edición inaugural del principal certamen de ascenso del fútbol argentino, venciendo 1-0 a Banfield en cancha de Platense. Testigo de aquel logro fue el entonces gobernador de La Rioja, Carlos Saúl Menem, quien al año siguiente fue declarado presidente honorario de Deportivo Armenio por el titular del club, Armando Gostanian. Aquel gesto sería retribuido con creces en el comienzo de la década presidencial menemista, con la designación del dirigente deportivo y empresario textil como director de la Casa de la Moneda de la República Argentina.
Lejos de Vicente López, el escenario de los festejos, Belgrano vencía 5-1 a Gimnasia de Jujuy en El Gigante de Alberdi, con hat trick de Abel Blasón y doblete de Luis Scatolaro. Dos meses más tarde, El Pirata perdería la definición por el segundo ascenso en un mano a mano con Banfield.
Aquel martes también habría festejos en Quilmes, donde el local derrotó 3-0 a Estudiantes de Caseros y se aseguró el título de campeón de la Primera B Metropolitana y el ascenso a la segunda divisional afista.
Al fin de semana siguiente, el fútbol volvería a interrumpirse, aunque esta vez con un motivo menos festivo que la visita de un Papa. Aquella Semana Santa, con Juan Pablo II de regreso al Vaticano y celebrando las Pascuas, tendría en vilo a todos los argentinos, con el levantamiento ‘carapintada’ que lideró Aldo Rico en Campo de Mayo y apuntaló el genocida Ernesto Barreiro desde Córdoba, y concluiría con una masiva movilización popular por las calles para defender la democracia y vitorear la célebre del presidente Raúl Alfonsín: “La casa está en orden”. El alzamiento militar precipitaría la sanción de la Ley de Obediencia Debida, que 17 años después fue declarada nula por la Justicia Federal de Córdoba.

¿Habemus Kempes?
Desde que se confirmó el viaje que León XIV realizará por Sudamérica entre el 6 y el 17 de noviembre próximos, se especuló con la posibilidad de que el Papa realice actividades en distintos escenarios futboleros. Con el paso de las horas, llegaron las precisiones y, entre ellas, la certeza de una misa en el Estadio Centenario de Montevideo, como parte de la primera escala de su periplo, que arrancará en Uruguay. Para su visita a Argentina, donde permanecerá entre el domingo 8 y el miércoles 11, River Plate ofreció las instalaciones del Estadio Monumental para una celebración masiva, mientras que en Córdoba -que tendrá como epicentros de la gira papal a la Catedral, el predio de Fadea y el Centro de Convenciones- se barajó la posibilidad de incluir una actividad en el Estadio Kempes. “Algo se habló sobre un encuentro, que sería una especie de homenaje al Santo Cura Brochero, pero sería sin la presencia del Papa”, deslizaron desde el gobierno provincial. “Yo diría que no”, adelantó una fuente del Arzobispado de Córdoba, consultado sobre la posible presencia del estadounidense Robert Prevost en el mítico escenario del Chateau Carreras.
River Plate ofreció las instalaciones del Estadio Monumental para una celebración masiva en Buenos Aires, mientras que en Córdoba se barajó la posibilidad de incluir una actividad en el Estadio Kempes.
Desde que fue elegido como sucesor del Papa Francisco, el 8 de mayo del año pasado, León XIV hizo cuatro giras apostólicas, visitando sucesivamente Turquía y Líbano; Mónaco; cuatro países de África (Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial); y España. Su primera misa como Sumo Pontífice en un escenario deportivo fue el 28 de marzo pasado en territorio monegasco, más precisamente en el Estadio Louis II, con capacidad para 18.500 espectadores, donde el Mónaco FC juega como local en la Ligue 1 de Francia y en sus partidos de competiciones europeas. Durante su estadía africana, el Santo Padre repitió el ritual en el Estadio Japoma de Duala, en Camerún, y en el Estadio de Malabo, en Guinea Ecuatorial. En España, León XIV presidió ceremonias religiosas en el Santiago Bernabéu, el reducto del Real Madrid; en el Olímpico de Montjuic, sede de los Juegos de Barcelona 1992, y el Estadio de Gran Canaria, donde juega sus partidos la Unión Deportiva Las Palmas.
La posibilidad de que el Gobierno de Córdoba declare feriado el lunes 9 de noviembre por la visita de León XIV, más allá de que haya o no actividad en el Estadio Kempes, obligará a los organismos de seguridad deportiva a coordinar con la AFA la adecuación del calendario de la Liga Profesional de Fútbol, teniendo en cuenta que para el fin de semana previo están programados los partidos Talleres-Estudiantes de La Plata e Instituto-Newell´s, correspondientes a la decisiva 16° fecha del Torneo Clausura.