A partir de entrevistas televisivas, el diputado nacional peronista y referente entrerriano, Guillermo Michel, envió un mensaje directo al gobernador bonaerense Axel Kicillof respecto del armado de la oposición: «El gobernador de la Provincia de Buenos Aires tiene que pensar en no llevar la interna que está teniendo en la provincia al resto del país y concentrarse en gobernar».
El legislador nacional remarcó la necesidad de construir consensos y unidad respetando las identidades territoriales: «En el interior se hace política de otra forma, la sociedad no está toda politizada como en Buenos Aires; por eso hay que hacer el ejercicio de entender que se puede convivir entre todos los sectores».
En ese sentido, Michel advirtió sobre el impacto del programa económico del Gobierno nacional y cuestionó el modelo que, según indicó, está provocando una caída de la actividad, una pérdida del poder adquisitivo y un fuerte deterioro del consumo. “Son 12 meses consecutivos de caídas del IVA que muestra el consumo de los argentinos”, sostuvo. Además, relativizó la mejora registrada en la recaudación del Impuesto a las Ganancias al considerar que no refleja una recuperación genuina de la economía: “Subió Ganancias por una cuestión anecdótica que es cuando cambiaron los vencimientos de deuda”.
En la misma línea, el dirigente entrerriano alertó sobre el impacto de la apertura indiscriminada de importaciones sobre la industria nacional y el empleo argentino. Al respecto, advirtió: “Vemos que va cayendo la actividad económica, los trabajadores van perdiendo poder adquisitivo y tenemos una apertura indiscriminada de importaciones que ya está afectando no solo a la tecnología, los textiles, sino también a los alimentos”. En ese sentido, cuestionó que “en Argentina estamos importando naranjas, pechugas de pollo y leche”. Y ejemplificó con un caso en su ciudad: “En Gualeguaychú, una fábrica de baterías acaba de despedir 100 trabajadores, conozco a tres. Uno tiene 50 años y los otros dos 52. ¿De qué consiguen laburo a esta edad con una economía que se está achicando?”.
Finalmente, Michel desmintió el equilibrio fiscal defendido por el Gobierno nacional calificándolo como «un superávit trucho y ficticio que se sostiene con la falta de pago a los proveedores, con una deuda flotante de 3 billones de pesos y con las rutas del país destruidas». Y cerró alertando que el rumbo actual de gestión conduce a una «economía peruanizada: con la mitad de la clase media a punto de desaparecer y con un modelo sin industria nacional».