El último departamento en el que vivió Ricardo Fort salió a la venta y volvió a poner el nombre del empresario en la agenda inmobiliaria. Ubicado en Barrancas de Belgrano, el inmueble combina una superficie poco habitual, espacios exteriores propios y una distribución en tres niveles que lo distingue dentro del mercado de propiedades de alta gama de Buenos Aires.
La propiedad se encuentra en el edificio Sucre Plaza, sobre la calle Sucre al 1900, y tiene una superficie total de 475 metros cuadrados. El precio solicitado es de u$s1.880.000, mientras que las expensas mensuales ascienden a $3.681.000.
El inmueble está distribuido en tres niveles y cuenta con amplios ambientes y espacios exteriores.
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El precio millonario y las expensas del departamento de Ricardo Fort El valor es de u$s1.880.000, una cifra que lo ubica en el segmento más exclusivo del mercado residencial porteño. El monto se explica, al menos en parte, por la superficie, la distribución en tres plantas, las terrazas privadas y los servicios asociados al edificio.
A ese precio se suma un gasto mensual que también llama la atención: $3.681.000 de expensas. En este tipo de propiedades, las expensas pueden representar un componente considerable del presupuesto, ya que contribuyen al mantenimiento de los espacios comunes, la seguridad y los servicios del edificio.
En Sucre Plaza, la propuesta incluye gimnasio, pileta, solárium, salón de usos múltiples, parrillas y jardines, entre otras comodidades.
La unidad cuenta, además, con cuatro cocheras cubiertas y cuatro bauleras, dos características que suman valor para quienes necesitan espacio de guardado y estacionamiento en una zona residencial de alta demanda. El inmueble está situado en Barrancas de Belgrano, un sector con acceso a avenidas importantes, transporte público, comercios y propuestas gastronómicas.
Distribución y comodidades: así es la propiedad de 475 metros cuadrados El departamento está organizado en tres plantas, con una separación clara entre las áreas sociales, los dormitorios y el sector superior destinado al ocio. El acceso se realiza mediante un palier privado, un detalle que aporta independencia desde el ingreso. También dispone de una entrada de servicio.
La primera planta concentra los ambientes pensados para recibir visitas y compartir reuniones. El living comedor tiene dimensiones amplias y salida directa a dos terrazas independientes. Una está preparada como comedor exterior, con una mesa grande y dos parrillas; la otra cuenta con sillones de exterior, en un ambiente más relajado para disfrutar al aire libre.
En ese mismo nivel se distribuyen la cocina independiente, el comedor diario, el lavadero y la dependencia de servicio. La disposición permite separar las tareas cotidianas del espacio destinado a reuniones, una característica valorada en viviendas de esta escala.
El segundo piso está dedicado al descanso y reúne cuatro dormitorios. La habitación principal dispone de vestidor y baño en suite. Otros dos dormitorios también tienen baños privados revestidos en mármol, mientras que el cuarto cuenta con un baño completo ubicado en el sector de circulación. En total, tiene cuatro baños completos y dos toilettes.
A esto se suman las cuatro cocheras cubiertas y las cuatro bauleras, que completan una propuesta poco frecuente por su cantidad de ambientes y superficie. Los espacios exteriores propios son uno de los diferenciales más visibles: permiten disfrutar de reuniones al aire libre sin salir de la vivienda.
Piscina privada, terrazas y estudio de música: los lujos del tercer nivel El tercer nivel reúne algunos de los atributos más llamativos de la propiedad. Allí funciona un estudio de música en un ambiente cerrado, un espacio que remite a la faceta artística y mediática de Fort, quien convirtió su exposición pública en una marca personal durante los últimos años de su vida.
El edificio ofrece servicios y comodidades que apuntan a un segmento residencial de alta gama.
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El gran atractivo de esa planta es la terraza con pileta privada y vistas panorámicas hacia el Río de la Plata y la ciudad. La combinación de piscina propia y espacios abiertos en altura es uno de los elementos que diferencia al tríplex de otras unidades del barrio. A eso se suma un toilette en el mismo nivel, que permite aprovechar el sector sin tener que bajar a las plantas inferiores.
El edificio Sucre Plaza completa la propuesta con instalaciones compartidas: seguridad durante las 24 horas, gimnasio, pileta, solárium, parrillas, jardines y salón de usos múltiples. La convivencia entre amenities comunes y comodidades exclusivas de la unidad explica parte del atractivo de este tipo de desarrollos residenciales.
La historia familiar también forma parte del interés que despierta el inmueble. Tras la muerte de Ricardo Fort, sus hijos Martita y Felipe continuaron viviendo allí junto a Gustavo Martínez, quien había asumido un rol central en su crianza. Martínez murió en febrero de 2022, en un episodio que tuvo una amplia repercusión pública y que volvió a poner al edificio bajo la atención de los medios.