La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, aseguró que la Argentina no requerirá financiamiento adicional del organismo para afrontar sus compromisos de 2027. La declaración llegó cuando el equipo económico se prepara para pagar USD 7.500 millones entre capital e intereses. La magnitud de los vencimientos preocupa porque el país todavía no recuperó un acceso sostenido al mercado internacional de crédito.
“No vemos a la Argentina necesitando financiamiento adicional del Fondo“, afirmó Georgieva el lunes durante una conferencia de prensa junto al ministro de Economía, Luis Caputo. La funcionaria destacó el compromiso del Gobierno con la acumulación de reservas y dijo que existe una estrategia para garantizar el acceso al financiamiento durante el próximo año. Sus palabras respaldaron el rumbo oficial, aunque no implicaron una garantía sobre la disponibilidad de todos los recursos necesarios.

Según el plan presentado por el Ministerio de Economía, la Argentina deberá cancelar USD 4.400 millones de capital y USD 3.100 millones de intereses hasta finales de 2027. El FMI tiene previstos desembolsos por USD 1.700 millones durante el mismo período. La salida neta de divisas llegará así a USD 5.800 millones.
El regreso al mercado sigue pendiente
El programa acordado con el Fondo a comienzos de 2025 suponía que la Argentina recuperaría el acceso al crédito externo. Esa vía permitiría refinanciar parte de los vencimientos y comenzar a reducir una deuda con el organismo que supera los USD 50.000 millones. Hasta el momento, Economía no encontró condiciones que considere convenientes para emitir títulos a largo plazo.
El riesgo país descendió hasta la zona de los 440 puntos básicos, pero continúa por encima del nivel buscado por el equipo económico. A la vez, el rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a diez años alcanzó el 4,70% anual. Esa tasa funciona como referencia para las emisiones y eleva el costo que tendría que pagar la Argentina.
En Economía calculan que una colocación sería más viable con un riesgo país próximo a los 350 puntos y con el rendimiento estadounidense cerca del 4%. Los dos indicadores permanecen por encima de esos valores. Dentro del Gobierno existen dudas sobre la posibilidad de alcanzar esas condiciones antes de las elecciones presidenciales.
Caputo sostuvo que el Tesoro podrá cubrir compromisos financieros por casi USD 25.000 millones durante 2027. El programa incluye colocaciones de deuda en el mercado local por alrededor de USD 5.000 millones. También necesita que el Banco Central compre divisas y luego se las venda al Tesoro para atender los pagos.
La dolarización puede reducir las compras del Central
La autoridad monetaria se propuso adquirir más de USD 10.000 millones durante 2026. El margen para continuar acumulando reservas al año siguiente dependerá de la oferta de divisas y de la demanda del sector privado. A medida que se acerquen las elecciones, Economía espera que aumenten las compras de dólares para atesoramiento.
Una dolarización más intensa dejaría menos oferta disponible para el Banco Central y dificultaría las transferencias al Tesoro. Si las compras oficiales quedaran por debajo de las previsiones, el plan financiero tendría que ser recalculado. El equipo económico necesitaría entonces reforzar otras fuentes para cubrir los vencimientos.
Entre las alternativas aparece el uso del superávit fiscal para pagar los USD 3.100 millones de intereses. Los vencimientos de capital, que suman USD 4.400 millones, podrían abrir una discusión sobre nuevos desembolsos o una revisión del cronograma. Esa posibilidad no forma parte del escenario presentado por Caputo y Georgieva.
Una renegociación que nadie plantea en público
Una modificación del acuerdo cobraría relevancia si la Argentina continuara sin acceso al crédito internacional y el Banco Central no reuniera las divisas previstas. Por ahora, el Gobierno sostiene que podrá cumplir sin ampliar el financiamiento del Fondo. Tampoco el organismo mencionó cambios en el programa vigente.
Cualquier revisión requeriría la aprobación del directorio del FMI y de sus principales accionistas. Estados Unidos, el país con mayor peso dentro del organismo, mantiene un respaldo explícito al Gobierno argentino. El Tesoro estadounidense ya intervino durante la corrida cambiaria del año pasado, un antecedente que vuelve plausible una negociación si la situación financiera se vuelve más exigente.
El plan oficial mantiene pagos netos al Fondo por USD 5.800 millones durante 2027. Ese cálculo supone que el Gobierno podrá recurrir al mercado local, acumular reservas y recuperar alguna vía de financiamiento externo. La asistencia adicional del FMI, según planteó Georgieva, no está incluida en ese escenario.