El juez federal Sebastián Ramos decidió concederle el beneficio de la prisión domiciliaria al exfuncionario Facundo Leal por su adicción a las drogas. Quien fuera presidente de ARSAT con Alberto Fernández y luego ocupara un cargo en el control de los trenes ya con Javier Milei está preso desde mayo, cuando cayó tras una series de allanamientos en sus domicilios en lo que se descubrieron más de 800 mil dólares, billetes de múltiples países, pastillas de éxtasis y dosis de cocaína y ketamina, entre otros narcóticos.
La particular decisión judicial dio lugar a un pedido de su defensa, ya que según el dictamen en un peritaje el Cuerpo Médico Forense “oportunamente constató un cuadro de dependencia y recomendó tratamiento en salud y adicciones”.
“Frente a una problemática de esa índole, el encierro carcelario es a la vez inadecuado y contraproducente, no atiende la dependencia, la agrava, y desatiende el deber estatal de procurar asistencia “, citó el juez para dar el permiso.

Leal quedaría bajo responsabilidad de su pareja y le pondrán una tobillera electrónica.
El saldo de los allanamientos en los domicilios de Leal en Mendoza y la Ciudad de Buenos Aires fue sorprendente. Por un lado encontraron euros, pesos uruguayos, colombianos y mexicanos y hasta chelines tanzanos, además de 2,5 millones de pesos y 803.754 dólares”
Por el otro, las drogas: 72 pastillas de éxtasis y 164 gramos de cristal de MDMA, 128 de ketamina, 14 de cocaína, además de vapeadores de cannabis y una colección de palitas y utensilios para el consumo.

Ya en la cárcel, a Leal le constataron su dependencia con informes médicos sobre su proceso de abstinencia, con cuadros de insomnio y ansiedad que intentaron morigerar con medicación psiquiátrica.
El juez Ramos consideró que que no se trata de una persona condenada sino sometida a proceso, y que Leal está en pareja hace un año y medio, con una mujer que aceptó ser garante de su prisión domiciliaria y ocuparse de él económicamente.
Ella, además admitió que sabía que Leal consumía drogas “desde hace tres o cuatro años”, y que ahora “se compromete a gestionar y acompañar un tratamiento profesional específico para esta problemática”.
Ramos intervino en el caso luego de que la Cámara Federal porteña confirmara la semana pasada el procesamiento de Leal por tráfico de drogas. Los camaristas Martín Irurzun -en uno de sus últimos votos antes de jubilarse- y Roberto Boico consideraron que “la hipótesis de tenencia de esos estupefacientes con fines de comercialización se sostiene, hasta donde aquí se sabe, en la cantidad, variedad, calidad, forma de acondicionamiento y en el contexto del hallazgo.”
El tercer camarista, Eduardo Farah, también votó por confirmar el procesamiento, pero manifestó sus dudas respecto de la acusación por tráfico de drogas, considerando que quizás sea más correcta una imputación por tenencia simple.
Esa disidencia parcial fue recogida por el abogado de Leal y también por el fiscal de instrucción, Guillermo Marijuan, para quien “si bien de momento voy a compartir la confirmación efectuada por la Sala II de la Cámara de Apelaciones del fuero, no por ello puedo dejar de advertir que tal calificación –tenencia de material estupefaciente con fines de comercialización- escogida por el juez que previno como por la Alzada, luce endeble“.
El fiscal consideró que “nos encontramos frente a una persona que tiene una adicción a los estupefacientes y no se lo ha investigado por la figura escogida de tráfico de drogas. Como tampoco nos encontramos frente a una cantidad significativa de material psicotrópico pensando en una comercialización”.
“Nos encontramos en la encrucijada con una persona adicta con síntomas y manifestaciones de ansiedad y abstinencia a quien el Servicio Penitenciario Federal no puede brindar la asistencia médica y psicológica según los ‘criterios de exclusión’ detallados en el Reglamento Unico de Funcionamiento de los Centros de Rehabilitación de Drogadependies”, resumió Marijuan para dictaminar a favor de la prisión domiciliaria de Leal.
Sin embargo, en la resolución del juez Ramos está consignada que las autoridades de la cárcel de Ezeiza no podían aceptar a Leal en los Centros de Rehabilitación porque está acusado como traficante.
El alojamiento del imputado en la Unidad Residencial de Ingreso Pabellón K “no constituye, por sí mismo, un impedimento para la asistencia por parte del Servicio de Salud Mental, pudiendo desarrollarse intervenciones de evaluación, contención, orientación y seguimiento clínico, de acuerdo con las necesidades particulares de cada interno, incluidas las que involucren consumo de sustancias psicoactivas”, dice textualmente la dirección del Complejo Penitenciario.
“Dicha situación puede ser abordada mediante las intervenciones terapéuticas correspondientes, orientadas al reconocimiento de la problemática, la reducción de riesgos, el fortalecimiento de estrategias de afrontamiento y la promoción de la adherencia a tratamientos específicos, cuando estos resulten indicados”. Es decir que Leal bien podría haber tratado su adicción en la cárcel.
El ex titular del ORSNA, que en la tarde de este mismo jueves ya había sido trasladado a su departamento de la calle Ortiz de Ocampo luego de un trámite exprés de su reclamo, está acusado en otros dos expedientes por defraudación contra la administración pública, enriquecimiento ilícito y lavado de activos.
DS