Sumados, esos cinco anuncios alcanzan los u$s 27.950 millones, una cifra incluso superior a la informada por la Embajada, que no difundió el detalle completo de los proyectos. El monto, además, combina iniciativas en distintas etapas: proyectos con RIGI aprobado, solicitudes de ingreso al régimen, nuevas inversiones y ampliaciones de emprendimientos que ya operan en el país.
A eso se sumaron anuncios sin monto informado: LVMH acordó la compra de Vicuña, en Catamarca, y la ampliación de sus bodegas en Mendoza, mientras que Hitachi eligió a la Argentina para instalar su hub regional, con 2.000 puestos de trabajo.
Los empresarios que asistieron al evento coincidieron en la idea que marcó el ministro. Durante la cita final, en el salón del primer piso de la Torre Eiffel (austera en su catering, pero con buena vista), quienes estuvieron en la primera edición de Argentina Week, en marzo de 2026 en Nueva York, coincidían en que París superó a Nueva York.
Por varios motivos. Por las inversiones anunciadas, ya sea por la aprobación del Comité Evaluador de proyectos del RIGI o por intenciones de próximo ingreso.
Por la convocatoria internacional —Sultan A. Al Jaber (ADNOC), Claudio Descalzi (ENI), Patrick Pouyanné (TotalEnergies)— y nacional —Marcelo Mindlin (Pampa Energía), Marcos Bulgheroni (PAE), Alejandro Elsztain (IRSA), Martin Rappalini (UIA), Rodrigo Pérez Graciano (Stellantis), entre otros presentes—.
Por el gesto político interpartidario de los 13 gobernadores de las provincias hidrocarburíferas, mineras o agroindustriales, y por la participación activa del Gobierno, puesto que el evento en Estados Unidos tenía el sello de los bancos más que el de la gestión.
Una sola pregunta: las elecciones Sin embargo, el clima de expectativas también estuvo teñido de incertidumbre. Fue el propio Caputo quien lo reconoció frente a los empresarios.
“La semana pasada estuvimos en Nueva York con la Cancillería y el Presidente y hubo algo que muchos inversores preguntaron. De hecho, probablemente fue la única pregunta: ¿qué pasa con las próximas elecciones?”, dijo en el Plenary Room, el salón de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), ante unos 500 CEOs europeos.
La reflexión del funcionario de la cartera económica no fue más que un reflejo de la duda que atravesó a la Argentina Week: cómo atender al llamado de inversiones con un año electoral a la vuelta de la esquina.
Durante los tres días que llevó el evento que buscó la atención del sector privado europeo, el entusiasmo no pasó desapercibido. Bastó con observar el ida y vuelta entre las caras visibles del círculo rojo y los funcionarios nacionales para evidenciarlo.
Mindlin abrazando a Milei mientras le hablaba al oído en el cocktail final. Santiago Bausili, titular del Banco Central de la República Argentina (BCRA), tomando un café sonriente entre panel y panel de la OCDE. Caputo degustando el catering entre empresarios en la embajada de Argentina en Francia. José Luis Daza participando de encuentros privados con inversores entre una disertación y otra.
Por tres días, todo marchó acorde al plan, y la convivencia con los gobernadores, a quienes Milei agradeció por el acompañamiento, sirvió, por ejemplo, para escuchar a Raúl Jalil, de Catamarca, esbozar reflexiones como: “El peronismo tiene que aflojar (con la interna) hasta abril”.
También para avanzar en las negociaciones por la suspensión de las PASO. Diego Santilli, jefe de Gabinete, remarcó en diálogo con los medios presentes que las conversaciones sobre la agenda parlamentaria mantuvieron como eje central este punto, y que el Gobierno busca que los argentinos “no vayan a votar seis veces”, por demanda social y para evitar gastar u$s200 millones.
“Soy altamente positivo, creo que el año que viene no debiéramos tener tantas elecciones”, consideró. Consultado sobre si se concretará esa posibilidad, respondió: “Estamos muy bien. Hay ansiedad, estamos muy bien. Soy de los que avanza pasito a pasito”.
La receta del milagro Por todo esto es que Milei le vendió 2028 a los empresarios: lo definió como el mejor año que atravesará la Argentina en caso de ser reelecto, y compartió la receta del éxito: un Congreso reformista con posible mayoría en ambas Cámaras, el apoyo de los gobernadores presentes y los dólares provenientes del flujo de inversiones, del swap con China (u$s 20 mil millones), con Estados Unidos (u$s20 mil millones) y de la posición en futuros (u$s15 mil millones).
Pero la coyuntura económica argentina no muestra una realidad tan grata como la que se respiró en el evento.
Milei, optimista en París.
Presidencia
El viernes, el riesgo país llegó a 655 puntos básicos. En los dos primeros días de octubre subió 7,9% y se posiciona en niveles que no se registraban desde noviembre del año pasado.
A su vez, si bien la inflación desaceleró del 211,4% en diciembre de 2023 al 33,5% interanual en agosto de 2026, y el tipo de cambio no es víctima de bruscos movimientos, en julio la actividad cayó 2,9% y en el segundo trimestre la economía se contrajo 0,6%.
Además, la disparidad entre sectores se acrecienta y el deterioro morfológico del mercado de trabajo llevó a la creación de 330.000 cuentapropistas informales, mientras que el resto de las categorías laborales caen, según Federico Pastrana, de CP-Consultora. Por su parte, el ingreso real disponible de julio estuvo 16,1% abajo del nivel promedio de enero-septiembre de 2023, según Equilibra.
Para Milei, su mandato terminará con un crecimiento acumulado de 16 puntos, y la única posibilidad de revertir esta foto en tono sepia pasa por la ratificación del programa económico. Por eso entiende que estas cifras son, justamente, la consecuencia de los momentos en los que la fuerza opositora “intentó debilitar el plan”.
Tan fuerte es su convicción, que durante su speech negó toda posibilidad de políticas más laxas para reactivar la economía. “Al populismo se le responde con más ortodoxia”, dijo Milei, sin dejar de lado sus críticas al keynesianismo. A su vez, aseguró que el 70% de los argentinos “no quiere volver atrás”.
“Prepárense, porque van a experimentar un milagro en sus propias caras”, remató el Presidente en el salón. Del rezo al milagro hay, en realidad, un camino construido más por peldaños concretos que por la voluntad divina. Los inversores le piden continuidad a Milei, pero también pragmatismo en el corto plazo: si no hay reactivación, puede no haber reelección.
En ese sentido, el retorno del crédito podrá ser una opción en la medida en que las estadísticas muestren mejoras en la morosidad (los bancos se encuentran refinanciando deudores) y la tasa de interés no sufra una volatilidad que vuelva prohibitiva la herramienta.
“No hay una correlación directa entre la tasa overnight y la tasa activa; los bancos, más que nada, mirarán el riesgo de incobrabilidad el año entrante”, explicaba una alta fuente consultada sobre el riesgo de que se repita la suba vista en octubre de 2025.
En cuanto a los demás recursos, “Caputo se mueve en el metro cuadrado que indique Milei”, explica otra fuente a este medio.
Gobernadores: apoyo, pero agenda propia Los gobernadores también jugaron su papel. Hay consenso unánime en la necesidad de mostrar al mundo que la Argentina puede caminar en una misma dirección, pero las demandas de las agendas locales también aparecen como prendas de cambio en las conversaciones sobre la viabilidad de la agenda parlamentaria, con la suspensión de las PASO a la cabeza de los deseos del Gobierno.
Por caso, Gustavo Sáenz, gobernador de Salta, mencionó el miércoles que la infraestructura es un elemento central para la competitividad, porque no puede ser posible que trasladar un producto a Rosario sea más caro que hacerlo hasta Ámsterdam.
Los trece mandatarios provinciales se encontraron en una cena previa al comienzo de la Argentina Week. Al día siguiente, se sentaron a la mesa con Milei. “El Presidente agradece mucho que lo acompañemos, destaca que seamos de distintos partidos”, contó un gobernador.
La misma idea se deja entrever en la foto en modo selfie entre parte de los mandatarios provinciales y Caputo al final del segundo día, y en la institucional junto a Milei, Karina Milei y los presentes: los patagónicos Ignacio Torres (Chubut), Rolando Figueroa (Neuquén), Alberto Weretilneck (Río Negro) y Claudio Vidal (Santa Cruz); los norteños Raúl Jalil (Catamarca), Gustavo Sáenz (Salta) y Carlos Sadir (Jujuy); los litoraleños Juan Pablo Valdés (Corrientes) y Leandro Zdero (Chaco); los cuyanos Alfredo Cornejo (Mendoza) y Marcelo Orrego (San Juan); Rogelio Frigerio (Entre Ríos), representante de la Región Centro; y el porteño Jorge Macri.
Asimismo, hay quien destacaba cierta contradicción entre el pedido de consenso interpartidario y el rechazo constante a la principal fuerza opositora que podría ser competitiva en la elección: “No es necesaria tanta política interna, no es el ámbito”, reflexionan en París.
El PRO, en pausa de cara a 2027 Por último, el rol del macrismo. El propio jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, reconoció a Clarín que el PRO “tiene que discutir si acompaña a Milei”, pero hoy “todavía no tiene candidato”.
Por el Château de la Muette pasaron también figuras del macrismo que valoran los esfuerzos de la gestión actual, pero que también reivindican los esfuerzos del partido de Mauricio Macri por darle “gobernabilidad e institucionalidad” desde el día uno a La Libertad Avanza, y buscarán poner esto en juego de cara al armado electoral.
Caputo terminó de relatar la anécdota de su encuentro con inversores contando lo que le respondieron: “Puedo resumirlo con el comentario de un inversor que me dijo: ‘Bueno, solo quiero decirles tres cosas. Una, aseguren la reelección. Dos, aseguren su reelección. Tres, aseguren su reelección’”.
“Existe cierta preocupación respecto de esto, y algunas personas traducen esto en, quizá, volatilidad cambiaria”, anticipó el Ministro, de cara a lo que resta hasta fines de 2027.