El pejerrey tomó la mojarra enhebrada en el anzuelo y rápidamente despejó cualquier duda sobre el presente del pesquero. Parecía ser uno de los grandes, a juzgar por la corrida lateral que ensayó apenas sintió la clavada. Sin forzar la maniobra, el pescador permitió que la caña absorbiera los embates para recién entonces arrimarlo al copo. La exclamación de quienes estaban en la embarcación confirmó las presunciones iniciales. Era un soberbio pejerrey, de esos que entran con lo justo en una asadera y que convirtieron durante 2026 a Lago del Monte en uno de los grandes destinos del oeste bonaerense.
Ubicado en el partido de Guaminí, este espejo forma parte de una región privilegiada para los amantes de la pesca deportiva. En pocos kilómetros aparecen nombres históricos como Alsina y Cochicó, además del propio escenario de la salida. La ciudad no sólo es pesca, también tiene historia. Por lo que actualmente es el balneario de Lago del Monte, atravesaba la denominada Zanja de Alsina, un enorme sistema defensivo de fosas, terraplenes y fortines desarrollado entre 1876 y 1877. Aquella obra, de aproximadamente 374 km buscaba frenar los malones y dificultar el robo del ganado. Su nombre recuerda a Adolfo Alsina, entonces Ministro de Guerra durante la presidencia de Nicolás Avellaneda. Asimismo, el casco urbano conserva construcciones que dan cuenta del esplendor que vivió la localidad a comienzos del siglo XX.
Lago del Monte integra el sistema de Las Encadenadas del Oeste, cuya dinámica quedó profundamente marcada por los grandes ciclos de inundaciones registrados en la región, particularmente durante la década de 1980. La importante masa de agua brinda refugio y alimento a enormes concentraciones de peces, entre los cuales sobresale claramente el pejerrey. El espejo venía rindiendo muy bien durante toda la temporada y ni siquiera los fríos más intensos lograron apagar el pique. Además, las abundantes precipitaciones permitieron incrementar el nivel de la laguna, que actualmente presenta una interesante profundidad y buena claridad del agua. Para comprobarlo, la jornada fue compartida con Martín Gaita, guía que desde hace años trabaja en los distintos ambientes del partido. Durante las últimas temporadas había concentrado buena parte de su actividad en Cochicó; sin embargo, los excelentes resultados de Lago del Monte determinaron que trasladara sus embarcaciones.
Cómo pescar los pejerreyes El pronóstico anticipaba bastante viento. Por eso, el objetivo inicial era aprovechar las primeras horas y evaluar posteriormente si las condiciones permitían continuar pescando o si sería necesario buscar algún sector reparado. Para esta salida se prepararon cañas telescópicas o de tramos de entre 4 y 4,50 m, acompañadas por reeles frontales o huevitos, de acuerdo con las preferencias de cada pescador. En cuanto a los hilos, se utilizó multifilamento de entre 0,12 y 0,18 mm, aunque también resulta perfectamente válido trabajar con nylon monofilamento de 0,23 a 0,28 mm. Con respecto a las líneas, es clave llevar diferentes aparejos. En Lago del Monte está pagando muy bien aquello que los pescadores de la región conocen como línea versátil, un aparejo pensado precisamente para explorar diferentes profundidades hasta encontrar dónde está comiendo el pejerrey. Una vez detectada la profundidad correcta, el pescador puede pasar a la tradicional línea de tres boyas y trabajar definitivamente a flote. Asimismo, el paternóster continúa siendo una alternativa sumamente efectiva cuando los peces permanecen abajo. Por esa razón, nunca conviene viajar con una única opción. Las líneas deben estar preparadas en diferentes modelos y colores porque las condiciones de luz pueden cambiar varias veces durante una misma jornada. Con el sol de espalda funcionan muy bien verde limón, blanco y combinaciones claras, incluida la tradicional bandera española. En cambio, cuando se pesca con el sol de frente resulta conveniente probar negro, fucsia o naranja, preferentemente en terminaciones mate.
Primero buscamos abajo Con un viento cercano a los 20 km/h, la embarcación comenzó a realizar un garete interesante y la respuesta no tardó en aparecer. La pesca estaba concentrada sobre el centro de la laguna, coincidiendo con uno de sus sectores más profundos. Allí comenzaron a sucederse los piques. Entre pejerreyes de 25 a 32 cm, muy gordos y robustos, cada tanto aparecía alguna sorpresa. Los ejemplares de 600 a 700 g empezaron a mezclarse entre los medianos, mientras todos continuaban trabajando con la línea versátil. Sin embargo, la situación estaba a punto de cambiar.
Cerca del mediodía las nubes comenzaron a retirarse. El sol ganó protagonismo, aumentó la temperatura y rápidamente se empezó a observar actividad de pejerreyes sobre la superficie detrás de la embarcación. Gaita no dudó: “Levanten y pongan línea de flote con bajadas de 70 a 80 centímetros”. La respuesta fue prácticamente inmediata. El pique se afirmó y las boyas comenzaron a correr de un lado hacia otro. Los pejerreyes empezaron a comer con decisión y, además, los ejemplares grandes aparecieron con mucha mayor frecuencia. Piezas de 600, 700 y hasta alrededor de 800 g ofrecieron esa pesca que cualquier fanático del flecha de plata espera encontrar. La diferencia con las primeras horas resultó notable. Mientras por la mañana los grandes habían aparecido en forma bastante aislada, con la salida del sol la calidad se hizo mucho más constante.
Viento y agua movida La experiencia acumulada por Gaita en el ambiente permite marcar otra particularidad: al pejerrey de este lugar le gustan el viento y el movimiento del agua. Cuando la laguna queda completamente planchada, la cantidad de capturas no necesariamente disminuye de manera considerable. Sin embargo, sí suele resentirse la calidad promedio. De todos modos, existe un límite, ya que el ámbito es importante y profundo, por lo que un viento intenso puede complicar seriamente la navegación. Otro detalle fundamental pasa por la carnada. Si se busca calidad, hay que ser generosos.
Los anzuelos Nº 2/0 a 3/0 están funcionando muy bien, acompañados por mojarras de buen tamaño. Si se agrega filet de pejerrey, también conviene presentar una tira importante. La intención es clara: seleccionar ejemplares y disminuir el ataque de los más pequeños. Los grandes, al picar, tienen características particulares. Usualmente toman la carnada suavemente y comen con cierta desconfianza, comportamiento muy diferente al de los juveniles o ejemplares de medida, capaces de salir disparados llevando la boya a la rastra. Por eso, cuando aparece uno de esos piques lentos, conviene dejar comer al pez y esperar que desplace la boya unos 20 cm antes de efectuar la clavada. Una vez enganchado, mantener siempre la tensión resulta fundamental, especialmente porque muchos ejemplares llegan prendidos apenas del borde de la boca.
El excelente presente permite alcanzar la cuota de 25 piezas por pescador, aunque la verdadera atracción no pasa solamente por la cantidad. La posibilidad concreta de intercalar ejemplares de 600 a 800 g entre una pesca sostenida convierte a este ambiente en una propuesta particularmente atractiva.
Durante el invierno se pescó en el horario de 8 a 17, aunque con la proximidad de la primavera y el progresivo alargamiento de los días, los horarios de actividad se van a extender. En cualquier caso, antes de viajar resulta indispensable consultar las condiciones meteorológicas y operativas del pesquero. Cuando el viento supera aproximadamente los 40 km/h, se restringe el ingreso de embarcaciones por cuestiones de seguridad.
Cantidad, calidad y un muy buen nivel de agua conforman una combinación difícil de ignorar. Si a eso se suman los servicios disponibles en Guaminí y la posibilidad de visitar otros ambientes históricos de Las Encadenadas del Oeste, se encuentra un destino sumamente completo. Pero esta vez no hizo falta buscar alternativas. Lago del Monte respondió desde los primeros minutos y terminó mostrando su mejor versión cuando el sol calentó la superficie y los grandes pejerreyes subieron. Aquella primera corrida lateral, que anticipaba un pescado importante, no fue una excepción. Fue, en realidad, el anuncio de lo que vendría durante el resto de la jornada.
Servicios: Guías Martín Gaita (Tel.: 02923-693787), con un cómodo tracker de 7 m. equipado de un motor Yamaha 40 hp. ¿Te apasiona la vida al aire libre, la aventura y la naturaleza?
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