El estudio fue elaborado por el economista Nadín Argañaraz, titular del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), y analizó la evolución de las jubilaciones entre noviembre de 2023 y abril de 2026.
Según el trabajo, los beneficiarios que cobran el equivalente a tres jubilaciones mínimas registraron una mejora real del 7,8% en sus ingresos durante ese período. En cambio, quienes perciben la jubilación mínima con el bono de $70.000 sufrieron una caída del 10,3% frente a la inflación.
El informe atribuyó esta diferencia principalmente al congelamiento del bono extraordinario, que se mantiene sin actualizaciones nominales mientras el avance de los precios reduce su valor real.
De acuerdo con los cálculos del IARAF, un jubilado que cobra tres haberes mínimos debería haber percibido el equivalente a $1.058.762 medidos a valores actuales de abril de 2026. Sin embargo, ese sector cobró efectivamente $1.140.859, lo que refleja una recuperación real del ingreso.

La situación es distinta entre quienes perciben la jubilación mínima. Según el estudio, el ingreso actualizado equivalente debería ubicarse en $502.207, aunque el monto efectivamente cobrado en abril fue de $450.286.
El análisis también incluyó una comparación de largo plazo para medir el deterioro acumulado del poder adquisitivo de las jubilaciones desde 2017.
En ese sentido, el informe señaló que los jubilados que cobran tres haberes mínimos acumularon una pérdida equivalente a 26,1 haberes mensuales de 2017, lo que representa cerca de $51,6 millones medidos a valores actuales.
En el caso de quienes cobran la jubilación mínima, la pérdida acumulada equivale a 17,3 haberes mensuales de 2017, cifra que representa aproximadamente $11,4 millones a valores de abril de 2026.
El trabajo remarcó que analizar únicamente variaciones anuales puede ocultar el deterioro sostenido que los ingresos jubilatorios arrastran desde hace varios años.