La tasa de actividad entre la población de 10 años y más alcanzó el 64,5%, frente al 63,4% registrado un año atrás, mientras que la tasa de empleo llegó al 59,8%, con una mejora de 1,3 puntos porcentuales interanuales. En el mismo período, la población económicamente activa aumentó 1,8% y la cantidad de personas ocupadas avanzó 2,4%.
Dentro de la población subocupada, además, creció con fuerza el porcentaje de quienes buscan trabajar más horas. En el segundo trimestre, el 51% era demandante, frente al 34% registrado durante el mismo período de 2025.
Jornada laboral: tres de cada diez trabajan menos de 35 horas En cuanto a la extensión de las jornadas, el 43% de los ocupados trabaja entre 35 y 45 horas semanales, mientras que el 26,3% supera las 45 horas. Otro 30,7% trabaja menos de 35 horas.
Dentro de este último grupo, el 8,5% de la población ocupada trabaja menos de 16 horas semanales, una franja que el IDECBA identifica como “changas” o trabajo a tiempo parcial marginal.
Además, el 13,3% de las personas ocupadas tiene más de una ocupación. Para quienes se encuentran en esta situación, el promedio de trabajo alcanza las 47 horas semanales considerando todas sus actividades, de las cuales unas 13 horas corresponden a las ocupaciones secundarias.
Las mujeres concentran la mayor parte de la desocupación El informe también refleja diferencias según género. Las mujeres representan el 60,7% de la población desocupada, frente al 39,3% de los varones.
La brecha también aparece entre quienes trabajan menos horas de las que desean. La tasa de subocupación fue del 10,2% y las mujeres representan el 61,9% de las personas alcanzadas por esta situación.
Cuánto pesa el empleo asalariado y el cuentapropismo La población asalariada representa el 74,3% de las personas ocupadas, 1,7 puntos porcentuales más que un año atrás. Dentro de ese universo, el 73,5% cuenta con cobertura jubilatoria, mientras que al 26,5% no le realizan descuentos jubilatorios.
A su vez, el IDECBA distingue dentro de este último grupo a quienes realizan aportes por su propia cuenta y a quienes no tienen ningún tipo de registro. El 10,2% de los asalariados aporta por sí mismo a la seguridad social, mientras que el 16,3% restante no cuenta con aportes ni descuentos jubilatorios.
El 21,2% de los ocupados trabaja por cuenta propia. Entre ellos, el 65,6% está registrado como monotributista o autónomo y cumple regularmente con sus obligaciones, mientras que el 34,4% restante no está registrado o no realiza los pagos con regularidad.
Servicios y comercio concentran el empleo porteño La estructura laboral de la Ciudad mantiene una fuerte concentración en actividades vinculadas con los servicios y el comercio. En conjunto, ambos sectores explican el 88% de la población ocupada.
Las actividades financieras, inmobiliarias, empresariales y relacionadas concentran el 25,4% de los ocupados. Le siguen comercio, hoteles y restaurantes, con el 19,9%, y educación, servicios sociales y de salud, con el 17,8%.
La industria manufacturera representa el 6,5% del empleo, mientras que la construcción explica el 4,8%. En este último sector, la tasa de asalarización alcanza el 49,4% y la tasa de no registro entre los asalariados llega al 41,3%, aunque el IDECBA advierte que estas últimas estimaciones tienen carácter indicativo.
Fuerte diferencia entre el Norte y el Sur de la Ciudad Los indicadores también muestran diferencias entre las distintas zonas de CABA. En el Norte, integrado por las Comunas 2, 13 y 14, la tasa de actividad alcanza el 68,1% y la tasa de empleo llega al 64,2%.
En el Centro, que comprende las Comunas 1, 3, 5, 6, 7, 11, 12 y 15, la tasa de actividad es del 65,1% y la de empleo del 60,5%.
La Zona Sur, conformada por las Comunas 4, 8, 9 y 10, registra una tasa de actividad del 60,3% y una tasa de empleo del 54,8%. La desocupación alcanza allí el 9,1%, frente al 7% del Centro y el 5,6% del Norte. El IDECBA advierte que algunas de las estimaciones correspondientes a las zonas tienen carácter indicativo.
El estudio del IDECBA se realizó mediante la ETOI, un relevamiento continuo que busca medir la evolución del empleo y los ingresos y caracterizar el mercado laboral porteño a partir de distintas variables sociales, demográficas y económicas.