La muerte de Ezequiel Galeano generó una profunda conmoción en Eldorado y en toda la provincia de Misiones. El joven se convirtió en un símbolo de fortaleza y enfrentó durante años la fibrosis quística, múltiples internaciones y un trasplante bipulmonar que despertó una gran cadena de solidaridad y esperanza en la comunidad.
Eldorado despidió a Ezequiel Galeano, reconocido por su incansable lucha contra la fibrosis quística. El joven falleció luego de atravesar años de tratamientos médicos, internaciones y un trasplante bipulmonar que había renovado la esperanza de su familia y de toda una comunidad que siguió de cerca su historia. Sus familiares informaron que el velatorio se realiza este sábado desde las 10 en la Funeraria Eldorado, frente al cementerio del kilómetro 3. Por su parte, el sepelio está previsto para las 17 horas.
La familia confirmó la noticia este viernes a través de las redes sociales. Ellos encabezaron múltiples campañas solidarias y cadenas de oración para acompañar cada etapa del tratamiento de Ezequiel.

Una lucha de años
La historia de Ezequiel se hizo conocida públicamente en 2019, cuando su estado de salud se agravó y debió ingresar en la lista de emergencia nacional del INCUCAI. Allí aguardó un trasplante de pulmones. Tras meses de incertidumbre, en marzo de 2021 recibió el órgano que necesitaba y lo sometieron a un trasplante bipulmonar que marcó un antes y un después en su vida.
Luego de una extensa recuperación, pudo regresar a Eldorado y retomar actividades cotidianas. También se mantuvo vinculado al fútbol y proyectó iniciativas solidarias para ayudar a otras personas que atravesaban situaciones similares. Cientos de vecinos celebraron su recuperación y durante años acompañaron cada avance de su salud.
Sin embargo, en los últimos meses su cuadro volvió a presentar complicaciones. A comienzos de este año regresó a Buenos Aires para continuar con nuevos tratamientos debido a fallas en el órgano trasplantado. Permaneció internado en distintos centros médicos mientras los profesionales evaluaban alternativas para evitar una nueva intervención.
La historia de Ezequiel trascendió el ámbito familiar y se convirtió en un símbolo de fortaleza, solidaridad y concientización sobre la importancia de la donación de órganos. En Eldorado y en distintos puntos de Misiones, muchas personas acompañaron su camino con mensajes, campañas y muestras permanentes de apoyo.