Patricia Bullrich, la jefa del bloque libertario en la Cámara alta, dejó en claro esta semana que juega bajo sus propios términos. Y al fleje. Parte de una hipótesis de conflicto que comenzó a desarrollar el año pasado y qué es contundente. Está convencida de que Karina Milei, la secretaria general de la presidencia, en algún momento la va a desechar para privilegiar a uno de los propios en la carrera electoral del año que viene. Todo en un contexto marcado por una gestión libertaria en llamas.
El escenario es complicado para el Gobierno por donde se lo mire y que se agrava ante la poca cohesión interna que exhibe y bajo esta pelea entre las dos mujeres fuertes en La Libertad Avanza. Que por si fuera poco tiene a su presidente, Javier Milei, supeditado a argumentar todo el tiempo por qué sostiene a su cuestionado jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Algo que quedó reflejado en la última reunión de Gabinete, en la que según la comunicación oficial hubo otro respaldo explícito por parte del jefe de Estado a su ex vocero presidencial.
Los trascendidos extraoficiales después de ese cónclave no fueron muy benévolos. Porque mencionaron que el economista elevó el tono de voz, en más de una ocasión, en su afán por disciplinar a un gabinete que no luce convencido de la continuidad del ministro coordinador.
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Después de una muestra de apoyo total el pasado 29 de abril, en el que todo el elenco de trabajo de Milei se trasladó al Congreso para “bancar” a Adorni, escasearon los gestos de respaldo. Martín Menem, titular de la Cámara de Diputados, fue una de las voces que rompió el silencio. Pero no aparecieron más.
Entre los pocos funcionarios que aceptan hablar en reserva, hay cansancio de sobra por el escándalo. Existe agobio que está acompañado por un reclamo: que exista un punto final ya que todo aquello que hacen o dicen queda eclipsado por las novedades de la causa judicial de Adorni. Aunque también hay resignación: no ven salida con un Milei bancando fuerte al ex candidato a legislador porteño.
Semejante panorama no es ignorado por una de las figuras libertarias, Bullrich. La senadora calcula y ejecuta cada movimiento en este tiempo con mucha frialdad. En el fondo, como señala una fuente libertaria, tiene un presentimiento. “Patricia sabe que Karina la va a cagar en algún momento”, comentó esta voz libertaria.
Esto significa que en la carrera 2027 hacia la jefatura de Gobierno de la Ciudad, la ex ministra para los ojos de la hermana del Presidente corre con la desventaja de no ser parte de su riñón. No se va a disciplinar, como ya lo demostró y lo va a seguir demostrando. A su vez, como resaltan en LLA, ella cuenta con legisladores que le responden de manera ciega, tanto en el Congreso como en la Legislatura bonaerense. Esos legisladores entraron por el PRO de su mano y con el correr del tiempo rompieron y se pintaron de violeta.
También, posee con votos, como lo demostró en la elección legislativa del año pasado en el distrito porteño. En dicho test electoral, cosechó el 50,29 % de los votos, ganando la categoría de senadores con muchísima comodidad.
A este dato de la realidad se suma que Adorni no pretende competir por suceder a Jorge Macri, actual alcalde. Fue una idea que planteó en un momento de la extensa entrevista que le dio a Alejandro Fantino. Consultado por su futuro, el jefe de Gabinete dijo que no pretende quedarse en la función pública mucho tiempo más. Precisamente, comentó que posee la idea de escribir libros sobre su paso por la gestión y calificó de “irracional” la sola chance de ser candidato el año que viene.
Ante la insistencia del conductor, que le pidió explicaciones por su determinación, solo atinó a decir: “No va a pasar”, sentenció. Una determinación que le allana el camino a Bullrich ya que hoy LLA no posee ningún dirigente de peso importante para competir por la Ciudad.
La estructura, pese a todo el desconcierto y bajo los ojos de Karina Milei, trata de consolidarse en cada comuna. Desde comienzos de este año se multiplicaron las recorridas por cada barrio realizadas por Pilar Ramírez, la jefa del bloque libertario de la Legislatura y armadora porteña. La juventud libertaria de CABA también hizo lo propio, tratando de armar agrupaciones secundarias y universitarias.
A este combo, se le agrega que la hermana del Presidente lanzó a fines de febrero un plan para formar dirigentes en la Ciudad. Fue un un proyecto que ideó Ramírez junto con sus equipos técnicos para buscar y dotar de herramientas a los cuadros violetas, tal como sucede en la provincia de Buenos Aires bajo el mando de Sebastián Pareja.
Todos esos planes del karinismo tienen un común denominador: no cuentan con la mirada de la ex ministra de Seguridad. Algunos justifican ese accionar porque la ex funcionaria de Milei está totalmente abocada a su rol como senadora, sin tiempo para dedicarse a la Ciudad. Otros manifiestan que la desconfianza entre Bullrich y Karina “es muy grande” y que la secretaría general de la presidencia sigue confiando, pese a las señales en contra, en que Adorni pueda revertir su compleja situación y se calce el traje de candidato el año que viene. Tal como siempre quiso.