Sentados en el parque, mirando teatro de títeres. Corren a garrotazos al engreído de Adorni cuando está por abordar un avión privado, comprar una propiedad más, o llevarse al bolsillo un fajo de dólares. No podemos parar de reír. De sentir pena por nosotros. Tanto que le pedimos, por favor, ándate de una vez, renunciá imbécil. En las sombras, al amparo del telón negro de fondo, vemos brillar ojos inyectados, relumbrar babas espesas, colmillos filosos, oímos carcajadas siniestras.
En bambalinas se vislumbra el perfil del ex servicio de inteligencia Rodolfo Tailhade. Reaparece el impune Sergio Massa. Se escucha a Alberto Fernández. Sale un muñeco de trapo con corbata, parecido al ministro Mahiques. Le sigue otro que lleva toga de juez. Parecen distraídos. Les advertimos: ¡ahí, están ahí, Insaurralde, Tapia, Toviggino, siguen ahí! Da miedo la historia si no se tiene un poco de memoria.
La democracia nació pidiendo Justicia a los gritos. En octubre de 1983, el test de orina popular que meó sobre la insepulta dictadura dio positivo de libertad con casi el 52% de certeza. Ese amoroso reencuentro electoral concebía un país posible. Sin temor a las amenazas, ni preservativos ideológicos, el voto radical de la mayoría confió en la ley del deseo. El polvo acabó con la trampa preparada por el siniestro pacto sindical-militar. Los forros querían aprobar la amnistía a los asesinos.
Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Los meses de embarazo fueron de alto riesgo. La Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep) recibía a familiares de las víctimas, sobrevivientes da la tortura, la persecución, el exilio. Los testimonios del horror le ponían cuerpo a la ausencia, dimensión a la tragedia, hondura al drama. El parto se produjo con un dolor sin nombre, sin lágrimas. En esos días de 1984, Charly García escribe “Promesas sobre el bidet”…. “Por favor, yo te prometo te esperaré/Si es que paro de correr/Por favor, sigue la sombra de mi bebé…”
En abril del 2000, el secretario parlamentario Mario Pontaquarto confesó cuánto pagó en sobornos el gobierno de De la Rúa para aprobar la reforma laboral, “Ley Banelco”. El testimonio se descartó, Los senadores acusados fueron absueltos. En diciembre de 2024 el senador Eduardo Kueider fue detenido en Paraguay con más de 200 mil dólares en efectivo. Sigue bajo proceso, allá. La mayoría del Senado tenía denuncias graves de corrupción. Ninguna llegó a juicio. José Alperovich fue condenado por abuso sexual.
En abril de 2026, el presidente de “la moral como política de Estado” balconea la taza del inodoro en el Congreso. Lleva a su banda para encubrir las vergüenzas del desnudo jefe de gabinete. Abajo, los perros se huelen, reconocen sus mierdas, muestran los dientes, le mastican las bolas. Tiran de una cadena de delitos mutuos. La democracia se revuelve, se ahoga, se hunde. Las redes sociales destapan la cloaca con sopapos. En el Senado se limpian el culo entre ellos. La Justicia les lava las manos a todos.
Practican las artes que enseña el circo. Acrobacia en pareja, saltos mortales, malabares, trapecio, escapismo con guita pública, manipulación de hechos, aprietes sindicales, favores a lobistas de empresas. No quieren ser, sólo estar, durar. Aprenden la coreografía del sistema. Danzan al compás de cada tema con pañuelos verdes, celestes, rojos, ponchos, patitos en la cabeza
¿Te representan? Estaban en la lista que votaste cuando se hizo el casting. Los elegiste sin mirar, sin preguntar, sin saber. Qué otra queda si no hay ficha limpia, ni una rinoscopia, ni declaraciones juradas, ni exámenes para evaluar la salud mental. Juran por Dios, la Patria, los Santos evangelios, la Patria otra vez, pero socialista, los derechos de los cultivadores de marihuana, de “les jubilades”.
Charly escribe: “Por favor no hagas promesas sobre el bidet/Por favor no me abras más los sobres/Por favor, yo te prometo te esperaré/ Si es que paro de correr/Por favor, sigue la sombra de mi bebé/Por favor, no bebas más, no llores/Por favor yo te prometo te escribiré/Si es que para de llover”.
*Escritor y periodista.