Las pintadas que dejaron en vilo a diferentes colegios del país, que en Misiones alcanzaron a diversas instituciones de Posadas, generaron una fuerte alerta entre los padres. En este escenario de incertidumbre, Mónica, madre de una alumna de segundo año del Centro Educativo Polimodal N° 4, tomó la determinación de que la adolescente no concurra al establecimiento hasta que existan garantías reales de protección.
La mujer relató a Misiones Online que la custodia policial resulta insuficiente para calmar el temor de las familias y solicitó un compromiso formal por parte de las autoridades escolares, como una reacción inmediata ante las noticias y los mensajes que circularon tras el ataque al edificio.
Mónica, quien reside a una distancia considerable del establecimiento educativo, relató que su hija se encontraba en las inmediaciones del edificio justo en el momento del ingreso escolar. Al enterarse de los sucesos a través de las redes sociales, la mujer tomó una decisión inmediata para resguardar a la joven.
La madre sostuvo que le indicó a su hija que “vuelva a casa y no entre a la institución” porque desde el primer instante sintió “una desesperación y una preocupación como mamá”. Según explicó la mujer, el contacto se produjo cuando la adolescente “ya había salido de casa y estaba llegando” a la institución.
Relató que, a pesar de su advertencia inicial, su hija le informó que ya estaba en el lugar y que la policía custodiaba el ingreso. La madre detalló que cuando su la joven regresó al domicilio le pidió que mirara “los mensajes que están mandando en los grupos” de mensajería. Ante esta situación, la mujer tomó una determinación drástica y le comunicó a la estudiante que “hasta que no se aclaren las cosas y se calmen las aguas” no asistirá a clases, ya que considera que la presencia policial resulta insuficiente para garantizar la seguridad de los alumnos.
A pesar de su indicación, la joven le informó que ya ingresaba y que la policía estaba presente. “Después ella, cuando vuelve a la casa, llega a mi domicilio, me dice: ‘Mami, mirá los mensajes que están mandando en los grupos’”, recordó Mónica. Ante el panorama, la madre tomó una determinación drástica. “Desde ya le digo: ‘Hasta que no se aclaren las cosas, hasta que no se calmen las aguas, no vas a asistir a clase’”, sentenció. Mónica insistió en que la presencia policial, aunque tranquilizadora en un primer momento, no es suficiente para garantizar la seguridad a largo plazo.
La mujer confirmó que su hija no asistió a clases el día siguiente de los incidentes y anticipó que tampoco lo hará sin su presencia el lunes. “El lunes va a asistir, pero con mi presencia. Yo voy a acercarme y yo necesito yo hablar con la directora”, afirmó. Mónica considera fundamental que la dirección del colegio ofrezca explicaciones y medidas concretas a los padres. “Yo creo que todos deberíamos salir a pedirle, Que cuál es la seguridad que nos da, que no le va a pasar nada a nuestros hijos”, sostuvo con firmeza.
Sobre la posible identificación de los responsables, Mónica comentó que su hija le transmitió una versión que circulaba entre el alumnado sobre un joven que “se entregó” y decidió hablar ante las autoridades. Sin embargo, aclaró que desconoce la identidad del estudiante o si efectivamente tuvo participación en los hechos. Además, minimizó la posibilidad de que se trate de un caso aislado y enfatizó que el conflicto “no es cosa de un solo alumno” ya que, más allá de que la situación surja como un reto, es un fenómeno que “pasó en varios lugares, en varias provincias”.
En este punto, reiteró su preocupación por la falta de garantías: “No puedo decirle a mi hija que vaya al colegio y después yo quedarme acá en casa preocupada. O tampoco me puedo quedar todas las horas que ellos tienen clase”, explicó. En este sentido, destacó la dificultad para los padres trabajadores de permanecer en la escuela y añadió: “Necesitamos seguridad total”.
Consultada sobre las causas de estos comportamientos en los jóvenes, Mónica señaló el rol de los padres y la influencia de la tecnología. “Creo que los chicos tienen mucha libertad con el celular. Hoy por hoy los chicos, yo hablo desde dentro de mi hogar”, comentó. Según su perspectiva, la falta de límites es un factor crucial. “Los chicos necesitan límites, cosa que hoy por hoy no se ven. Hoy le castigas a tu hijo porque hizo algo y lo primero que hacen ya te quieren denunciar”, lamentó.
Por otro lado, aclaró que su postura sobre los límites no implica métodos corporales ni psicológicos, sino que se trata de aplicar normas y consecuencias en el hogar porque, según sentenció, los adultos “necesitan ponerle límite a los chicos”. A través de su experiencia familiar, explicó que cuando su hija le pide permiso para ir a la casa de una prima la respuesta es negativa si tiene deberes pendientes, ya que para ella es fundamental “aplicar la ley en la casa”. Sostuvo que los padres deben cumplir su rol para “hacerles entender a los chicos que hay un orden” y evitar así que pierdan el tiempo en actividades que no sean productivas.
La madre de la alumna del CEP 4 destacó la importancia de la comunicación y el fomento del estudio y las actividades productivas. “A mis hijos les hablo. Yo tengo, aparte de mi hija la más chica porque es la más chica la que se va ahí en el CEP 4, tengo mi hijo que ya terminó el quinto el año pasado. Él es un chico que no sale, que no toma, que no tiene juntas. Hoy por hoy está haciendo, estudiando, cursando”, relató. Asimismo, mencionó a su hija mayor, empleada de un supermercado y estudiante de derecho, quien además cursa dos talleres.
A modo de reflexión , para Mónica resulta fundamental inculcar a los jóvenes “a que no pierdan el tiempo” y remarcó la necesidad de un uso responsable de la tecnología en el hogar. Mónica detalló que aplica normas estrictas sobre el uso del teléfono y sostuvo que a sus hijos les dice: “Ya llegaste a tu horario, cumpliste tu horario, listo, dejame el celular ahí, apagalo, dejalo prendido pero en silencio”.
Según explicó la mujer, el objetivo es “enseñarle a nuestros hijos, ponerle un límite y decirles que hasta acá, porque mañana tienen otra responsabilidad y ellos también necesitan descansar”.