El posadeño Ignacio Guerin escribió una página destacada en el atletismo de resistencia al convertirse en el corredor más joven de la edición 2026 de The Speed Project, una de las pruebas más exigentes y atípicas del mundo.
Con 23 años, Guerin integró el equipo SWAG junto a otros corredores argentinos, completando un recorrido de aproximadamente 550 kilómetros en 43 horas, desde el muelle de Santa Mónica en Los Ángeles hasta el cartel de bienvenida a Las Vegas, atravesando el desierto de Mojave.

La competencia, creada por Nils Arend, se caracteriza por su formato atípico: no tiene reglas definidas, no cuenta con señalización oficial, no hay público y tampoco existe inscripción abierta. La participación se da únicamente por invitación, lo que refuerza su carácter exclusivo.
“El Speed Project tiene más de 13 años y es muy complicado definirla porque su regla es que no tiene reglas. No tenés medalla, no tenés espectadores, no tenés lo tradicional de una carrera”, explicó Guerin. En su caso, la invitación llegó a través del equipo, que fue seleccionado para formar parte de la edición.
La experiencia fue mucho más que un desafío físico. Durante la travesía, el equipo debió tomar decisiones constantes frente a imprevistos, en un entorno hostil. “En un momento nos quedamos sin agua y casi sin nafta en el medio del desierto, tuvimos que tomar decisiones muy rápidas”, relató.

El recorrido atraviesa zonas extremas como el Death Valley, donde las condiciones climáticas cambian de forma drástica. “Durante el día es muy cálido y de noche muy frío. Teníamos que estar preparados para todo”, sostuvo. En ese contexto, Guerin completó 83 kilómetros en sistema de relevos, enfrentando terrenos variables sin conocer previamente el tramo que le tocaría correr.
“No sabés dónde vas a correr, si hay subidas o bajadas. Es ‘te dejo acá y arreglate como podés’”, resumió.
Su vínculo con el deporte es reciente. Hace poco más de un año comenzó a correr como una forma de atravesar un momento personal difícil, y rápidamente encontró en las pruebas de resistencia un espacio para superarse. Ese proceso lo llevó a buscar nuevos desafíos, primero en la calle y luego en la montaña, hasta llegar a una competencia de nivel internacional.

“Fue una experiencia transformadora. Yo esperaba un desafío físico y terminó siendo mucho más que eso”, afirmó.
El cierre de la carrera fue uno de los momentos más emotivos para el equipo, que decidió reunirse en los últimos metros para cruzar juntos la meta. “Fue muy emocionante, corrimos los últimos metros todos juntos hasta llegar al cartel de Las Vegas”, recordó.

Ser el corredor más joven de la edición también tuvo un significado especial. “Me indica que estoy en el camino correcto, que quiero lograr cosas grandes”, expresó.
De cara al futuro, Guerin ya proyecta nuevos desafíos. En los próximos meses competirá en Hyrox y también apunta a participar en carreras de montaña, con el objetivo de seguir creciendo dentro del deporte.

Antes de cerrar, dejó un mensaje para quienes se inician en este camino: “Que no se queden en los límites que les pusieron, que se prueben. Pueden hacer cosas increíbles. Y nunca se olviden de la humildad y de rodearse de buena gente”.
Con una experiencia que definió como la más importante de su vida, el joven misionero comienza a consolidarse en el mundo del atletismo de resistencia, llevando su nombre y el de la provincia a uno de los escenarios más exigentes del planeta.