El presidente Javier Milei viajará a Israel entre el 19 y el 22 de abril para participar en las celebraciones por el Día de la Independencia de ese país, en un contexto de alta tensión en Medio Oriente. Durante su estadía, el mandatario podría compartir un acto con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y con el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Según la Agencia Judía de Noticias (AJN), Milei recibió una invitación para asistir a la tradicional ceremonia de encendido de antorchas, que se realizará el 21 de abril. Esta será la tercera visita del jefe de Estado a Tel Aviv, luego de sus viajes a principios de 2024 y en junio de 2025. El gobierno de Netanyahu también invitó a Trump a participar tanto en el evento de las antorchas como en la entrega del Premio Israel por la paz.
El viaje se produce en un escenario complejo, marcado por una frágil tregua con Irán y una escalada de violencia por los bombardeos en Líbano. En este marco, el Gobierno argentino tomó una serie de medidas diplomáticas y de seguridad que ratifican su alineamiento internacional.
Postura sobre la embajada y la guerra
Por otra parte, el Gobierno Nacional posterga una definición sobre el traslado de la embajada argentina de Tel Aviv a Jerusalén. Si bien Milei anunció en la Knéset el 11 de junio de 2025 que la mudanza se concretaría en 2026, fuentes oficiales advirtieron que la decisión no está prevista para el corto plazo. Desde la Casa Rosada explicaron las trabas que enfrenta la iniciativa. “Tenemos complicaciones políticas, diplomáticas y jurídicas para mover la embajada”, afirmaron.
Además, el Ejecutivo mantiene elevada la alerta de seguridad en todo el territorio nacional, una medida que se activó a fines de febrero con el inicio de la guerra. El protocolo incluye un refuerzo de la vigilancia sobre objetivos sensibles, infraestructura crítica y la comunidad judía.
Este alineamiento también se tradujo en acciones diplomáticas concretas contra Irán. El 2 de abril, la Cancillería declaró persona non grata al encargado de negocios de ese país, Mohsen Soltani Tehrani, y le ordenó abandonar la Argentina. Sumado a esto, el Gobierno declaró como organización terrorista a la Guardia Revolucionaria iraní. Fuentes de Balcarce 50 reconocieron que hubo una planificación diagramada para acercarse a la ruptura de relaciones con Irán.
Sin embargo, desde el Gobierno descartaron una participación militar directa en el conflicto. En despachos oficiales sostuvieron que no hubo ningún pedido para que la Argentina colabore militarmente y remarcaron la falta de capacidad operativa. “Ya saben que no tenemos nada para aportar. El apoyo es político y hasta donde podamos”, agregaron.