La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, confirmó en conferencia de prensa que, tras el tiroteo en San Cristóbal, se logró detectar la presencia de culturas subdigitales en la Argentina ligadas a conductas violentas y que no están ligadas al bullying.
“Este caso pone en evidencia que no es aislado, que no es está ligado al bullying, sino que estamos frente a la presencia de culturas subdigitales en las que jóvenes, niños y adolescentes integran y que tienen que ver con el estudio y análisis de asesinatos y tiroteos masivos, las cuales tienen pautas de conductas misantrópicas que apuntan a admirar la violencia y ejecutar actos”, explicó Monteoliva.
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En tanto, el gobernador de Santa Fe, Maxiliano Pullaro, señaló que “No fue un brote psicótico y no tiene que ver con el bullying. Lo que sí se pudo detectar es que este joven participaba de una red internacional digital denominada TCC. Desde ese lugar parten de la veneración de delitos y asesinatos violentos”.
Qué es la subcultura TCC y cómo influye en jóvenes?
La subcultura TCC (conocida comúnmente como True Crime Community) es una red internacional y digital que se centra en el estudio, análisis y la fascinación por asesinatos y tiroteos masivos. Según explicaron durante la conferencia de prensa , no se trata de un grupo con una estructura física centralizada, sino de una comunidad virtual transnacional y multifacética que glorifica la violencia. Que tienen fascinación por el crimen: los integrantes realizan investigaciones sobre crímenes reales y sienten una atracción particular por asesinos seriales y tiradores activos. Esta comunidad tiene su origen simbólico a finales de los años 90 con la masacre de la escuela secundaria de Columbine (1999), cuyos perpetradores son frecuentemente idealizados por estos jóvenes.Se los asocia con pautas de conducta nihilistas y misantrópicas que apuntan a la admiración de la violencia y la ejecución de actos violentos. La mayor preocupación de las autoridades se centra en la franja de jóvenes entre los 13 y 19 años
Agregaron que en que estos casos no deben confundirse con episodios aislados de bullying o brotes psicóticos. En el caso investigado en Santa Fe, se determinó que el adolescente no actuó por una reacción al acoso escolar, sino motivado por su pertenencia a esta subcultura digital que fomenta la imitación de delitos violentos en entornos escolares.
Y detallaron que la subcultura TCC suele converger con otros movimientos digitales peligrosos: Movimiento Incel: Jóvenes “célibes involuntarios” que manifiestan odio hacia las mujeres y hacia varones con relaciones románticas exitosas, pudiendo llegar a cometer masacres por este motivo. Agrupación 764: Una organización digital vinculada a tendencias suicidas y considerada terrorista por organismos como el FBI. Este fenómeno se considera una amenaza de extremismo violento que requiere la intervención no solo de las fuerzas de seguridad, sino también de familias y educadores para detectar los indicadores de manera temprana.
Por ùltimo señalaron que “este fenómeno no debe confundirse con casos aislados de bullying. Es una problemática transnacional y digital que requiere que los adultos responsables supervisen la actividad en línea y presten atención a estas conductas que buscan la ejecución de actos de violencia como una forma de reconocimiento dentro de estas comunidades”.